10 datos estrafalarios acerca de la Reina y su esposo el Príncipe Philip

La Reina Elizabeth II y el Príncipe Philip han estado casados por más de 70 años. En definitiva, es un logro importante ya que su matrimonio ha estado en el ojo del huracán desde antes de decir “acepto”, con muchas presiones, estrés, chismes y expectativas alrededor de esta unión. Aunque es probable que a menudo veas a la pareja en la televisión, podemos apostar que no conoces todos los interesantes e impresionantes datos de su unión. Pero no te preocupes, sigue leyendo este artículo para que te enteres.

Créditos de imagen: Instagram/_british_royals_

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10. Amor de la juventud.

Elizabeth y Philip se encontraron muchas veces cuando eran niños, y fueron presentados en 1934 en la boda de la prima de Philip, la Princesa Marina de Grecia y Dinamarca con el Príncipe George, quien era tío de Elizabeth. En ese momento, la actual monarca de Reino Unido tenía solo 8 años.

Se vieron de nuevo tres años más tarde, pero fue cuando Elizabeth tenía 13 y Philip 18, durante una reunión en el Colegio Naval Real en 1939, que se enamoraron y comenzaron a intercambiar cartas de amor. Philip se encontraba sirviendo en la Armada Británica durante la Segunda Guerra Mundial.

Créditos de imagen: Twitter @PhotosHistos

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9. Familia.

Lo creas o no, la Reina de Inglaterra y su esposo están relacionados de manera distante a través de sus ancestros reales. La práctica de casarse con alguien de sangre azul de la misma familia era, de hecho, bastante común. Son primos segundos por parte del rey Christian IX de Dinamarca.

Adicionalmente, son primos terceros a través de su bisabuela, la Reina Victoria, quien reinó desde 1837 hasta 1901. Philip es descendiente de la familia de la reina a través de las líneas maternales. Elizabeth, por su parte, es descendiente a través de líneas paternales.

Créditos de imagen: Instagram/ hm.queen.victoria

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8. La oposición.

Al principio, el Rey George VI no aprobaba exactamente la decisión nupcial de su hija. Al parecer, el monarca estaba preocupado por el qué dirán de la opinión pública británica si su hija se casaba con un Príncipe Griego. Sin embargo, eso no era lo único que limitaba la opinión del rey.

Al parecer, otra cosa que lo irritaba era la risa ruidosa y escandalosa de Philip, y sus modales marítimos y descorteces. Al final de cuentas, la relación continuó y Philip le pidió la mano de su amor en matrimonio en 1946. El rey concedió el permiso bajo una condición.

Créditos de imagen: Instagram/royalsofgreatbritain

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7. El compromiso.

La condición del preocupado padre era que el compromiso formal de la pareja fuera atrasado hasta que Elizabeth cumpliera los 21 años de edad el siguiente abril. Tanto el rey como su esposa, la Reina Elizabeth, sentían que su hija era demasiado joven.

Por esa razón, temían que ella quisiera casarse con el primer hombre que conoció. Philip y Elizabeth estuvieron oficialmente comprometidos en julio de 1947. Luego del anuncio, la prensa británica desestimó a Philip al llamarlo alemán, por tener familia de esta nacionalidad y porque sus tres hermanas se casaron con príncipes alemanes.

Créditos de imagen: Twitter@NopEcrire

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6. Los sacrificios de amor.

Así que para casarse con el amor de su vida, Philip tuvo que hacer algunos cambios que significaron sacrificios de amor. Primero, ya que el rey no quería hacer el anuncio oficial del compromiso de su hija hasta que ella cumpliera 21, la pareja tuvo que mantener la relación en secreto y debajo de la mesa.

Aparte de eso, ninguno de los miembros de su familia que eran alemanes pudieron asistir a la boda, incluyendo a sus tres hermanas que se habían casado con hombres alemanes. Además, Philip tuvo que convertirse de la Iglesia Ortodoxa Griega al Anglicanismo, sin dejar a un lado que tuvo que renunciar a su título de Príncipe de Grecia y Dinamarca.

Créditos de imagen: Twitter @WarNuse

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5. La ciudadanía.

Como parte de los grandes sacrificios que tuvo que hacer Philip, quizás el más extraordinario fue renunciar a su ciudadanía y convertirse en un ciudadano británico naturalizado. De otra manera, no se hubiera podido casar con la Princesa británica.

Créditos de imagen: Twitter@purepeople

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4. El vestido.

Cuando alguien piensa en una boda real, las palabras glamoroso, elegante y extravagante llegan a la mente. Sin embargo, este no fue el caso de las nupcias de esta pareja. Gran Bretaña se estaba recuperando de la Segunda Guerra Mundial cuando la pareja se casó, así que las finanzas de la corona no eran las mejores.

Debido a esto, la heredera al trono usó cupones de racionamiento que eran regalados en la época con el fin de pagar los materiales necesarios para elaborar su vestido. El gobierno le concedió 200 cupones extras para tal fin. El resultado fue una hermosa confección bordada con cristales y con una cola de cuatro metros y medio.

Créditos de imagen: Instagram/vp_weddingplanner

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3. La habitación matrimonial.

Elizabeth y Philip eran como cualquier otra pareja casada después de la boda, con la excepción de una cosa muy importante. Cuando la pareja se mudó a la Casa Clarence en 1949, no dormían juntos, sino que cada uno tenía una habitación separada, pero conectadas.

El propósito era simple practicidad. La prima de la pareja, Lady Pamela Mountbatten, compartió la razón de esta costumbre tan peculiar y manifestó que “nadie quiere ser molestado con ronquidos, o patadas a media noche. Sin embargo, cuando quieres intimidad, entonces puedes compartir la habitación”.

Créditos de imagen: Instagram/thewindsorsfamily

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2. La coronación.

Cuando el Rey George murió y Elizabeth oficialmente se convirtió en reina, eso no significaba que su esposo recibiría un nuevo título también. Por sus nupcias con la princesa, Philip recibió el título de Duque de Edinburgh. Sin embargo, Philip nunca podría llegar a ser rey por la manera en la que funciona la monarquía británica.

Así que, luego de la coronación de su esposa en 1953, continuó siendo Duque por algún tiempo. Cuatro años después, Philip se convirtió en príncipe oficialmente. Ante la incertidumbre por el período de tiempo, algunos sugieren que el título vino como una manera de aliviar las tensiones en la pareja real.

Créditos de imagen: Twitter@TheGoring

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1. La fidelidad.

Con un matrimonio tan público, de seguro habría noticias acerca del par. Una de esas fue que quizás Philip no estaba siendo del todo fiel a su matrimonio. Hubo fuertes rumores que asociaban a Philip con mujeres que había conocido a lo largo de los años.

Por ejemplo, el autor Gyles Brandreth descubrió que una de estas especulaciones era que Philip se había involucrado románticamente con una mujer sin nombre a quien veía con constancia en el apartamento de un fotógrafo”. Los rumores nunca fueron confirmados, pero continuaron por un buen tiempo. 

Créditos de imagen: Instagram/themountbattenwindsors

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Tal parece que los comienzos de esta hermosa y longeva pareja no fueron del todo perfectos. Sin embargo, son el referente ideal para afirmar que el amor puede superarlo todo. ¿Qué te parecieron estos impresionantes detalles del matrimonio de sangre azul?

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